¿Cómo se elige el suelo adecuado?
Depende del uso y de la estancia: laminado y vinílico para viviendas con presupuesto ajustado y colocación rápida; parquet de madera para calidez y durabilidad; moqueta en dormitorios; resina epoxi en garajes y locales. El tráfico, la humedad y el suelo radiante condicionan la elección.
Las calculadoras te dan cajas, base aislante, rodapié y coste por m² para comparar opciones con números reales.
¿Qué preparación necesita el soporte?
Un suelo nuevo exige una base plana, seca y firme. Las irregularidades de más de 2–3 mm en 2 m se corrigen con autonivelante; la humedad de la solera se mide antes de colocar madera o resinas, y sobre soleras se añade lámina antihumedad.
Saltarse la preparación es la causa más frecuente de crujidos, juntas abiertas y levantamientos.
¿Cuánto desperdicio se añade en suelos?
En colocación recta, un 5–10 %; en diagonal, un 15 %; en espiga, un 20 %. En estancias pequeñas o con muchos recortes conviene subir un par de puntos y guardar alguna caja de reserva del mismo lote.
El rodapié y los perfiles de transición se calculan aparte, por metros lineales.
