¿Cómo se calcula el espesor de aislamiento?
El espesor sale de la resistencia térmica que buscas y de la conductividad del material: espesor = R × λ. Con la superficie y el formato del producto obtienes rollos, paneles o kits. El CTE DB-HE fija las transmitancias máximas según la zona climática.
Para comparar materiales, fíjate en la λ: cuanto menor, menos espesor necesitas para la misma R.
¿Qué aislante elegir?
La lana mineral es económica y buena frente al ruido y el fuego; la espuma de poliuretano sella fugas de aire y aísla más por cm; los paneles rígidos (XPS, PIR) aguantan cargas y humedad. Las barreras radiantes complementan, pero no sustituyen, al aislamiento.
En tuberías, la coquilla evita pérdidas y condensaciones.
¿Qué errores reducen el aislamiento?
Comprimir la lana, dejar huecos y juntas sin sellar, olvidar los puentes térmicos (pilares, cajas de persiana) y no colocar barrera de vapor donde hace falta. Un aislamiento discontinuo rinde mucho menos de lo calculado.
La estanqueidad al aire es tan importante como el espesor.