¿Qué tipo de valla elegir?
La malla de simple torsión es la más económica para delimitar fincas; la madera da privacidad y calidez; el PVC apenas necesita mantenimiento; la valla rústica encaja en jardines y caminos. La altura y la opacidad suelen estar limitadas por la ordenanza municipal.
Cada calculadora da postes, travesaños o paneles, fijaciones y hormigón para presupuestar con precisión.
¿Cómo se cimentan los postes?
Lo normal es enterrar un tercio de la altura libre, con un mínimo de 60 cm, y hormigonar en hoyos de unas tres veces el ancho del poste. Una capa de grava en el fondo drena y alarga la vida de los postes de madera.
Los postes de esquina, extremo y puerta soportan más esfuerzo: refuerza su cimentación y añade tornapuntas en mallas tensadas.
¿Qué permisos y linderos hay que revisar?
Antes de excavar comprueba los linderos con escrituras o catastro, consulta la ordenanza sobre altura y materiales y localiza instalaciones enterradas. En medianeras conviene acordar con el vecino el tipo de valla.
Muchos ayuntamientos piden comunicación previa para vallas de obra o cerramientos de parcela.